Una de las preguntas más frecuentes al momento de elaborar velas es: ¿qué cantidad de fragancia debo agregar a la cera para que huela bien?
La respuesta está en encontrar un equilibrio entre el rendimiento olfativo y la funcionalidad de la vela.
Lo más común es trabajar entre un 6% y 8% de fragancia sobre el peso de la cera; algunas ceras permiten cargas mayores, llegando hasta un 10%, pero en la práctica esto no siempre es recomendable.
¿Por qué no más del 8%?
Aunque podría pensarse que añadir más fragancia hará que la vela huela más intenso, lo cierto es que exceder el porcentaje recomendado puede traer problemas:
- Desperdicio de fragancia: el exceso no se fija correctamente en la cera.
- Mayor costo de producción: se incrementa el gasto en fragancia sin un beneficio real.
- Problemas en el quemado: demasiado aceite puede afectar la combustión, haciendo que la vela se ahogue, manche el recipiente o genere hollín.
Entonces lo ideal es conocer la capacidad de retención de fragancia de tu cera y trabajar dentro de su rango recomendado. De esta forma, garantizas velas con un aroma agradable, buena combustión y un costo de producción equilibrado.

