El mundo de la fabricación de velas es tan amplio como fascinante, y uno de los puntos más importantes al iniciar es elegir la cera adecuada, para ello es fundamental conocer las diferencias de cada una de las ceras. Cada una de ellas, tiene particularidades, ventajas y usos ideales. Hoy queremos contarte sobre tres de las más utilizadas: parafina, cera de soya y cera de palma.
- Parafinas:
La parafina es, sin duda, la materia prima más tradicional en la elaboración de velas.
Una de sus ventajas, es que es un producto económico y permite lograr acabados duros y brillantes que resaltan la forma de la vela.
Es un insumo muy versátil, ideal para velas y velones de uso religioso y decorativos. Ideal para elaborar velas en molde y maquinarias, comúnmente se usa en producciones en grandes cantidades.
- Cera de palma:
Aunque la cera de palma no se utiliza sola para fabricar velas, juega un papel muy importante como aditivo en la industria.
Su función principal es aportar dureza y mejorar la textura de las velas. Por lo general se emplea en velas hechas en máquinas o moldes, ya que ayuda a que conserven mejor su forma.
- Cera de soya:
La cera de soya se ha convertido en la favorita de quienes buscan una alternativa más ecológica y artesanal.
Su mayor ventaja es que es una alternativa 100% vegetal, sostenible y renovable. Además, ofrece un acabado mucho más cremoso y elegante que la parafina.
Uno de los grandes atributos se percibe al encender una vela de soya, la liberación de fragancia suele ser más intensa y envolvente que en velas de parafina, lo que mejora la experiencia aromática.





