El color es uno de los elementos más llamativos de una vela y muchas veces queremos lograr tonos vivos y profundos, pero sin que los recipientes queden manchados. Para lograrlo, hay varios puntos clave a tener en cuenta:
1. Elige bien el tipo de colorante
En Labsens usamos colorantes líquidos de la marca French Color and Fragrance, cuya gran ventaja frente a los colorantes en polvo, bloques o escamas es su fácil dilución. Esto permite trabajar con la cera de manera uniforme y evita acumulaciones que puedan manchar el recipiente.
2. Diluir correctamente
La clave está en diluir muy bien el colorante en la cera antes de verterla. Una mezcla homogénea asegura que el color quede integrado y no se concentre en zonas que luego puedan transferirse al recipiente.
3. Ajustar la intensidad con la cantidad
No es necesario usar un exceso de colorante para obtener tonos vivos. Con cantidades moderadas bien aplicadas puedes lograr desde tonalidades suaves hasta colores más fuertes, jugando con la intensidad según tu preferencia.
4. Diferencia entre recipientes y moldes
- En recipientes: si el colorante se trabaja correctamente, no deberían presentarse manchas.
- En moldes de silicona: ocurre lo contrario. Estos suelen mancharse con facilidad después de fabricar velas coloreadas y en las siguientes producciones pueden seguir apareciendo restos de color.

